viernes, 12 de junio de 2015

De marcha con... La "Real” cofradiera y marchando otra de…

De Marcha Procesional: Besugo al horno o Urto a la ruptureña








          Glosa sobre una respuesta antigua (12-6-2011) a propósito de una polémica en relación con la versión de la “Marcha Real” que ejecutan las bandas de guerra -o de cornetas y tambores- que se suscitó en “Pasión en Sevilla” y tuvo su origen por una cretarinez más del periodismo lila a las que nos tiene acostumbrado el suplemento “cofrade” del "ABC". Diario fundacionalmente monárquico -a fuer de español y patriótico que no nacionalista como pretenden y confunden-, liberal –conservador quieren los pregresiacos, vale: liberal-conservador- y católico –sin pertenecer a la Iglesia-. En este caso en su edición de Sevilla, que vio la luz ni más ni menos que un 12 de Octubre de 1929, el famoso Día de la Hispanidad por antonomasia del pasado siglo. Si don Torcuato Luca De Tena y Álvarez-Ossorio levantase la cabeza y leyera los garabatos de tanto resentido en contra -si no abiertamente; sí con muchos asquitos y melindres- de España y sus Símbolos, que representan sus innegables y emocionantes Glorias –las nuestras: las de los españoles-, como son el Himno –o “Marcha Real”-, la Monarquía –Constitucional y Parlamentaria desde antes de la Restauración de 1875 de Cánovas con Don Alfonso XII, y desde entonces sin discontinuidad- el Ejército –heroico en mil actos; victorioso en cien batallas- o nuestra rica idiosincrasia cultural y religiosa con sus manifestaciones propias y tan singularmente bellas, tan populares como cultas a un tiempo.  








          “Lo que se mienta como “toque de izar y arriar la bandera en los cuarteles” es la versión de la melodía de la “Marcha Real”, que es el Himno Nacional del Reino de España, para ser interpretada por la corneta cuartelera seca –sin llave- y larga en solitario -instrumento de registro limitado, como debería de ser sabido entre tanto supuesto aficionado cofradiero en Sevilla, digo yo- sin más acompañamiento, que en la denominación militar pudiera ser de banda (otras cornetas y tambores) o de música (banda completa) o de ambas juntas.








          Abreviadísima, es el toque de llamada del cornetín de órdenes –corneta seca pequeña de sonido agudo y vibrante- con las primeras notas y que se utiliza para que se inicie su interpretación, la de la "Marcha Real", bien por la banda, bien por la música -con o sin cornetas, estén agrupadas éstas o no en una banda-, o también por una charanga –cornetas y otros metales-.








          Luego tendríamos la versión antigua para ser interpretada por la corneta sola –el mentado toque de cuartel para señalar los periodos del día militar- o en banda, es decir, varias cornetas con su limitado registro y diferentes voces –hasta cuatro-, acompañadas de una batería de tambores con su redoble, cajas y bombos.








          Por último, existe la instrumentación de la corneta como acompañamiento en la versión para música, esto es, banda completa de la “Marcha Real”, hasta la última ordenanza en que se suprimía tan marcial instrumento.








          Como digresión, comentar que el toque para cornetas solas de la "Marcha Real" es muy parecido a la famosa marcha lenta de cornetas que todos hemos tarareado y que aparece recreada -junto a las saetas- en tantas marchas para banda completa, buscando teñir de ambiente cofradiero la melodía y con la intención de evocar las procesiones de Semana Santa. Y creemos haber encontrado la fuente de tales melodías, pero es un estudio aún sin cerrar que en breve esperamos dar a la luz en esta bitácora. Por el momento poner un ejemplo de la diferencia de ambos registros sonoros tan parecidos. En una grabación de saetas de 1962 interpretadas por Rocío Jurado y con letras de Rafael De León, la entrada con un toque de corneta sobre el acompañamiento de tambores se da en las dos melodías distintas, apreciándose claramente la diferencia. En el corte “En la esquina del Trajano" y "Viene entre cuatro blandones" se escucha la “Marcha Real” para corneta. Sin embargo, tanto en “Por la calle Placentines” como en "Azucena Dolorosa" se interpreta la famosa y repetidísima marcha lenta para cornetas y tambores.








Rocío Jurado. Saetas. Letras de Rafael De León.









“Por la calle Placentines”









"Viene entre cuatro blandones"









“En la esquina del Trajano"









"Azucena Dolorosa"









          Pónganse entre las cornetas del “Carmen de Salteras” y comprueben qué suena cuando se interpreta la “Marcha Real” en la versión anterior -y no ésta descafeinada oficial, tan tristona y poco marcial, como lo hace la de “Tejera”- y se enterarán de qué va la cosa: instrumentación para la corneta de la pieza.

          Yo sí que me quedo planchado -estupefacto, vamos- ante tamaña proliferación de besugos y merluzas completamente indocumentados y sentando cátedra sin el menor pudor, documentación, conocimiento o sentido común.

          En el izado y arriado de la bandera se interpreta la “Marcha Real” con los instrumentos a mano (en el diario: la corneta larga cuartelera) como modo de rendir honores a la Enseña Nacional. A los Reyes, por el mismo motivo, también se les interpreta; no así a los Infantes, que tienen su “Marcha de Infantes”, también interpretada a los generales o almirantes.








         A las imágenes que representan a Nuestro Señor Jesucristo y su Bendita Madre, como Reyes Celestiales, los católicos en España les rendimos los máximos honores interpretando la “Marcha Real” (a los pasos con la imagen de San Juan Evangelista sola: la de “Infantes”). Otra cosa es escamotear esos honores, a pesar, paradójica y dolorosamente, de haber efectuado una coronación -como a las reinas- canónica pontificiamente primeriza de una Amantísima Titular, a más de conmemoraciones de centenarios de transformaciones a seriedades silenciosas. ¿Para qué querrán coronaciones cerriles o palmeñas si luego sacan a sus Dolorosas a la calle sin honores de reina? ¿Sabrá esta nueva chusma “cofrade” qué significa una coronación o qué honores se dispensa protocolariamente, pero también por cortesía y educación, amén de afecto, a la realeza? ¿Habrán oído hablar de La Coronada por la Santísima Trinidad, una vez estuvo Asunta en el Cielo en Cuerpo y Alma, como Reina de Cielos y Tierra, de los Ángeles y de Todos los Santos? Pues por lo visto se corona para luego tirar el señorío y la educación por la borda a base de prostitución de las formas y novelerías de horteras. Y si se producen semejantes bajunerías faltas de clase, ayunas de estilo, propias de ignaros, carentes del respeto que produce una verdadera devoción cristiana del que cree fervientemente, allá por las profundidades rancias feriantes ¿por qué no se iba en las periferias menos apolíneas a tirar al monte, cual monteño, o por los cerros mismos, ebdetenses o rapaces? 

          En resumidas cuentas, si contratas a una banda para acompañar con su música la procesión de una imagen de Cristo o de la Virgen -mucho más si se trata de Su Divina Majestad Sacramentada,  Dios en real presencia- a la salida o entrada de templos -bien sea el de la sede canónica, una catedral o cualquier otro- u otros lugares relevantes debe ser interpretada la "Marcha Real", Himno Nacional de España, como expresión de rendición de máximos honores a los que los católicos consideramos Reyes -que rigen, no otra cosa significa- Celestiales y, por tanto, con Potestas et Imperivm sobre la Tierra, aunque el Reino no sea de este Mundo.








          Otro asunto es el de las auténticas bajunerías que se están interpretando hoy en día con cornetas y tambores tras los pasos de Cristo.

          Mal camino toman las cosas en nuestra Semana Santa ante tanto indocumentado sin el menor pudor intelectual. Y encima pretenden cambiar… ¿Qué? No, hombre, meteos las manitas en los bolsillos y tenedlas quietecitas, antes hay que culturizarse más, aplicad el sentido común y, siendo más pudorosos intelectualmente, que no os oigamos semejantes afirmaciones propias de auténticos botarates.

          Es una pena que el enlace a la noticia se haya inactivado desde las últimas remodelaciones de la página “cofrade” del otrora prestigioso "ABC de Sevilla", habiendo desaparecido las respuestas de los lectores y además es engorrosísimo buscarlo en la red. Pidiendo disculpas por la falta de fuentes, de todos modos en este caso, ahí va: 










jueves, 30 de abril de 2015

“Alpine Crossing”. Swing Out Sister.





30-4-2013. 


          Luz tras la tormenta atravesando las montañas. Imágenes para escuchar una melodía celebrando mis XXV años con Swing Out Sister.


































































Fotografías: Áureo Sanz Ruiz


viernes, 17 de abril de 2015

¡Orinal de Sevilla y olé, porros y el loro! (I)

Análisis: De “La Madrugá” cainita a la carrera canijesca. (O de lo cofradiero a lo kofrade: el belmontino “!Po… po cómo v’a se’: degenerando, degenerando!”.)   





   


          Han pasado dos semanas y la Luna es ahora una leve onda plateada, sideral y esquiva, que mengua para continuar sirviendo de escabel y que sigan hollando la cabeza de la Sierpe las Benditas Plantas de la Tota Pulchra. Han pasado dos veces siete jornadas desde el momento en que al alborear de la mañana del Día posterior a la Noche Santa, de recogida, volviendo a casa, al pasar por su calle me encomendé a Justa, la hermana de Rufina, las Santas alfareras de Triana, para que me contuvieran -como a la Torre fortísima- y no cayera ante el río, líquido de hedor urinario y vaporoso hediendo alcohol, que corría desde Pedro De Campaña proveniente de la Plaza de la Magdalena -donde reposan los resto de “El dios de la madera”: ay, si los muertos hablaran- uno de los dos puntos de confluencia de las aguas Canikofrades, que junto con las Setas –¡Malditos los que se gastaron 180 millones de euros, 180 más bien más que menos, que se dice pronto, con la falta que hacen y la cantidad de cosas que hay que hacer, empezando por haberlos dejado en el bolsillo de la gente, y malditos también los que se lo consintieron con su voto y tanta complacencia cómplice!- constituyen las estrecheces de los embudos donde converge toda la marea negra humana de la Ciudad y que dictan su ley del más zafio ante los momentos más apolíneos de esta Sevilla de la Gracia, que expira a chorros de sus más singulares esencias, a borbotones de cielos y tiempos perdidos.

          Han pasado los suficientes días para que se cumpliesen los peores vaticinios, los más obscuros presentimientos. Por supuesto que he perdido el envite retórico pie de calle con el amigo. “¿Qué te apuestas que en la semana de Pascua no sale ni una sola noticia con la lista que tiene que salir: en un lado los horarios oficiales acordados en el Cabildo de Toma de Horas; al otro, Estambul, los horarios reales que se han producido? Y, no con diez cañones por banda sino veintiuno para las salvas de ordenanza y sálvese la parte,  cofradía por cofradía ir cotejando el famoso número de nazarenos con los minutos de retraso e incumplimiento. ¿Eh? Tú me entiendes. En una palabra: cómo le da la gana de andar a cada hermandad. ¿A que no?”. Por supuesto que no. Ni mu. Y todo lo que se diga sin esas listas mojadas es tirar con pólvora del rey. Baladronadas propias de cobardones o simplezas dignas de gente fútil y huera.

          Ahora, eso sí, cuatrocientas páginas de idioteces, lugares comunes, análisis vacuos y superficiales, muchos incluso con estilo apregona’o o falsamente academicista, declaraciones insulsas y mirando al tendido o a otra parte, pero ante todo una plaga de medias verdades que son las peores mentiras y las más dañinas, las que dejan al autor y al público con la “conciencia” tranquila a base de explicaciones pueriles o mendaces.

          Y sobre todo el tufo del Vbi svnt a base de lamentaciones de plañideras sobre las perdidas esencias de la Semana Santa y, ay, la Ciudad. Después de haber dejado que se propalase el resentido término de rancio sobre todo lo que, ya clásico, existe de rito, tradición, buen gusto, distinción y mejores formas en nuestras cofradías, salido del magín de ese incalificable Pachyqvercvs que se atrevió a llamar tontos a los capillitas y demás señores que bien por las calles de paisano, bien algún día con capirote, ora en una esquina ora en un velador gustamos de disfrutar y charlar al modo de las cofradías sevillanas de cosas cofradieras.

           Y en el aire la pregunta como un morlaco encampanado en medio del redondel al que sólo algún hombre de plata llama con la punta de un capote de brega tras las acogedoras tablas del burladero: ¿Por qué ese agrado del canikofradismo, arrastrando golferío y embriaguez, por La Madrugá? ¿Cuáles son los sitios preferidos de concentración canikofrade el resto de las jornadas de la Semana Santa? ¿Qué espectáculos kofrades atráen con más pasión –en minúscula- a los canis, embelesándolos? Evidentemente El Silencio, no porque no es kofrade –ni siquiera archicofrade- ni le interesa en absoluto a los canis salvo para que algunos organizados y mediante carreras, arrastren al pánico a una masa idiotizada y pusilánime para reventarnos lo poco que nos queda en Sevilla para disfrutar de sus universalmente famosas cofradías.

          Hoy Turina no habría encontrado inspiración para recrear el ensueño del ambiente en el "Cuadro de la procesión" (andante expresivo) de su comedia lírica "Margot" Op. 11: la evocación de una plaza la Noche del Jueves al Viernes Santo en Sevilla.








lunes, 6 de abril de 2015

Cool Charms









          Algunos de mis más encantadores fetiches de una forma muy cool: Sofia Coppola, “Swing Out Sister , La Haute Couture. En un maravilloso corto musical: “Caipirinha”. 





















Más luz o el sol
Y no estás tú.
Tampoco yo




(Poemilla -Haiku, dicen ahora- de este tiempo ya más largo y cálido –las lluvias que se van- a los XXV años acompañado con “Swing Out Sister” y ensoñando aquel sueño inacabado porque no estabamos en París ni en Casablanca, y Sevilla que nos fue esquiva desde el 88. Sevilla, Primavera de 2013.)
























https://www.youtube.com/watch?v=PEdiGV7AOvY